La sexualidad en la tercera edad. Sí, las personas mayores también disfrutan del sexo

sexo tercera edad

Disfrutar del sexo y probar todo tipo de experiencias ardientes y morbosas parece algo que se limita a la juventud, como si cuando llegamos a cierta edad ya dejásemos de tener esa libido y esas ganas de hacer realidad nuestras fantasías. El sexo en la tercera edad es un doble tabú, por lo prohibido de hablar del placer carnal y hacerlo además en una edad en la que se supone que ya no se debería de pensar en este tipo de cosas. Lo más sorprendente es que las personas mayores siguen teniendo curiosidad y en muchos casos también ganas y vitalidad para seguir disfrutando de este tipo de experiencias.

La sensualidad y el morbo no se pierden nunca, y está claro que cuando somos más jóvenes tenemos más fuerzas para disfrutar de este tipo de placeres, pero eso no quita que cuando lleguemos a la tercera edad nos hayamos olvidado de todo eso que nos pone cachondos. Evidentemente, hay algunos problemas derivados de la edad, como veremos después, pero eso no quiere decir que dos personas mayores no puedan disfrutar de placeres morbosos y ardientes en todo momento, si así lo desean. Porque al fin y al cabo, estamos hablando de personas con mucha pasión todavía en su interior y unas ganas tremendas de sacar a luz eso que guardan dentro, de seguir sintiéndose vivas en todos los sentidos.

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¿Cómo afecta la edad avanzada al sexo?

Para los hombres, llegar a cierta edad supone tener menos vitalidad en general, y también menos fuerza sexual en particular. Por problemas de todo tipo o simplemente porque ya hemos llegado a una edad considerable, nuestro miembro ya no se mantiene erecto tanto tiempo como antes, lo que dificulta mucho más una relación completa con penetración. Sin embargo, las pastillas para la erección han venido a cambiar eso y ofrecer una buena alternativa, siempre que la tomemos con la precaución debida para evitar males mayores.

En cuanto a las mujeres, muchas de ellas pierden casi todas sus ganas con la menopausia, pero también las hay que siguen con un gran deseo en su interior y con ganas de hacer realidad todo lo que se imaginen. De hecho, hay mujeres que están empezando a liberarse ya cuando tienen una edad, y es cuando realmente comienzan a disfrutar del placer más allá de las típicas posturas que siempre hacían con sus maridos. La tercera edad puede ser un momento tan bueno como cualquier otro para dejarse llevar y descubrir formas nuevas de satisfacción.

Factores sociales

La sociedad también afecta al hecho de que los mayores tenga este tipo de relaciones llegados a cierta edad. Es algo que socialmente se ve como algo extraño, raro y extravagante, así que no está muy aceptado que digamos. Es como si tras traer al mundo a los hijos y criarlos, el sexo ya no tuviera ningún sentido en la pareja, algo que es evidentemente falso. La sociedad sigue viendo a los mayores como personas que están buscando tranquilidad para sus últimos años de vida, y sin embargo, pueden tener mayor vitalidad que muchos jóvenes, incluyendo también el terreno sexual, donde pueden seguir deseando disfrutar de muchas formas.

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Beneficios de practicarlo

Los beneficios del sexo en la tercera edad son muy similares a los que podemos tener con el sexo a cualquier otra edad o momento. Sirve para desestresarnos, para quitarnos de encima los problemas diarios y quedar mucho más relajados, pero también para sacar todo lo que llevamos dentro, para cumplir esos deseos que todos tenemos incluso a esa edad, y de cuya realización somos los únicos responsables. Tal vez no estemos para un polvo salvaje como cuando teníamos veinte años, pero una relación completa con cuidado seguro que puede ser muy buena alternativa.

Los beneficios van mucho más allá, y es que a esas edades es importantísimo el poder mantenernos activos, y desde luego, se nos ocurren muy pocas formas mejores de conseguirlo que disfrutando de algo de sexo. Hará que podamos seguir estando en forma y además, seguiremos con ese punto de vitalidad mental y física que nos permitirá llegar mucho más lejos en nuestra vida diaria.

¿Puede haber algún tipo de inconveniente?

Evidentemente, el sexo en la tercera edad también puede suponer ciertos problemas, aunque no son demasiado importantes si tenemos cuidado. A esas edades, el cuerpo ya no responde tan bien como antes, y es natural que haya que ser mucho más cuidadoso a la hora de realizar según qué tipo de posturas. Por eso es natural que en la tercera edad el sexo sea más tranquilo, pero pueda seguir siendo sexo al fin y al cabo, con relaciones completas y con mucha pasión, demostrando que todavía nos quedan ganas de disfrutar para rato.